martes, 28 de febrero de 2012

¿LA INFANCIA VALE UNOS JUEGOS OLÍMPICOS? Por Carlos Bernal Romero

                             Para Paola  Milagros  Espinosa  Sánchez


La infancia dura menos que un clavado de trampolín de tres metros
Oído en la Conade

Con 11  plazas conseguidos  de los 12  boletos olímpicos posibles en las competencias de clavados, para los Juegos Olímpicos de  Londres 2012, la  Selección Mexicana, tiene muchas  posibilidades de  ganar  por lo menos una  medalla sobre todo a  manos de Paola Espinosa.

Pero es la  edad de  tres de ellas lo que está  llamando la  atención de todos los Medios de comunicación, porque con  meses de más o de  menos, tienen  14 años:

Las  tapatías  Alejandra Orozco N (1)Carolina Mendoza Mendoza (ambas calificadas para  Londres) y la veracruzana  Dolores Hernández Monzón (aún con posibilidades de asistir)
Empezaron  a practicar  clavados  entre los 10  y 12 años, por lo cual no  tuvieron una  infancia  normal y  seguramente  tampoco  una adolescencia  común.


Por lo tanto  no  fueron  ni  irán  a la escuela como las demás niñas, tampoco tendrán amigos de su edad; convivirán con  puros  adultos y tarde  o  temprano  vivirán  solas  en la  Ciudad de México.
        
Este  sacrificio  no es por  cuestiones económicas (son contados los  atletas  olímpicos  que han  obtenido  dinero  como  Ana  Guevara); ni  por la real  posibilidad  de ganar  una  medalla;  si  bien  les va;  asistir a  dos  o máximo a tres  Olimpiadas;  hasta las de  2020, cuando:
Alejandra, CarolinaDolores cumplan  22 años.
Parafraseando a Gloria de los Ángeles Treviño Ruiz:
Cada quien sus sueños
Pero:

 ¿Es  válido sacrificar la  infancia  para  asistir a unos  Juegos Olímpicos?


(1).-  No  encontramos  por  ningún  lado su  apellido  materno.  Por cierto es  homónima de la  gorda  que  quedó en  segundo  en  La Voz México.

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